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Cuando no entiendes, confía

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  Hay momentos en los que quisiéramos entenderlo todo. Por qué sucede lo que sucede. Por qué una puerta se cierra. Por qué la respuesta no llega cuando más la necesitamos. Y, sin embargo, el Evangelio no nos promete explicaciones claras, sino una presencia fiel . María tampoco lo entendió todo. No comprendió del todo el anuncio del ángel, ni el silencio de Nazaret, ni la huida a Egipto, ni la pérdida del Niño en el templo. Pero confió. No porque lo viera claro, sino porque se sabía en manos de Dios . Confiar no es resignarse. Es seguir caminando aun cuando el camino se vuelve oscuro. Es elegir creer que Dios trabaja también en lo que hoy no comprendemos. En nuestra vida cotidiana, confiar se parece mucho a esto: – seguir haciendo el bien aunque no veamos frutos, – orar aunque no sintamos consuelo, – permanecer aunque el corazón esté cansado. El Corazón de María nos enseña una confianza silenciosa, firme, sin ruido. Una confianza que no exige pruebas, sino que ...

Cuando no sientes nada… pero sigues caminando

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  Hay días en los que la oración suena hueca. Días en los que las palabras no salen, o salen cansadas. Y, aunque parezca extraño, son días profundamente espirituales . Hace unas semanas, una joven me dijo: “Hermana, creo que mi fe se está apagando… ya no siento nada cuando rezo.” La escuché despacio. Nadie nos enseña que la vida interior también tiene estaciones. Le conté algo sencillo. Hay momentos en los que el corazón está en primavera: todo florece, todo emociona. Pero otras veces llega el invierno. El suelo parece seco… y sin embargo, las raíces siguen creciendo en lo escondido . El Evangelio de ese día decía que Jesús caminaba con sus discípulos aunque ellos no lo reconocieran. Me encanta ese detalle: Él estaba. Ellos no lo sentían. Pero Él no se fue. Quizá te pasa algo parecido. Te sientas a rezar y te parece perder el tiempo. O miras al cielo y no sientes nada especial. Pero ahí, justo ahí, puede estar tu oración más sincera. Porque la fe no es senti...