Cuando Dios sorprende: aprender a reconocer lo inesperado
Hay momentos en los que la vida da un giro que no habíamos previsto. Un mensaje, una conversación, una noticia, un encuentro… y de pronto sentimos que algo se mueve por dentro. No lo esperábamos. No lo habíamos planificado. Pero algo de Dios se cuela entre las rendijas . El Evangelio está lleno de sorpresas: mujeres que encuentran gracia en lo simple, discípulos llamados en medio del trabajo, milagros que nacen cuando ya no quedaba esperanza, caminos que cambian de golpe. Dios actúa así: suave… pero inesperado . 1. Cuando todo parecía igual María vivía su vida en Nazaret, sencilla, escondida, humilde. Y en aquello tan normal, Dios irrumpió con un saludo que cambió la historia. Así actúa Dios también con nosotros: cuando creemos que todo está quieto, Él abre una ventana. Quizá hoy, sin darte cuenta, Dios también quiere susurrarte un “Alégrate”. 2. Lo inesperado como lugar de fe Cuando ocurre algo que no controlamos, lo primero que sentim...